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A pesar de que la prohibición fue negada en 1956, el Wymysorys siguió siendo sustituido gradualmente por el polaco, especialmente entre las generaciones más jóvenes.
Actualmente, es una lengua amenazada y en riesgo de desaparecer.
José Sánchez Vidal (Coria del Río, 1892 - 1936) fue alcalde de su ciudad durante la Segunda República Española.
Biografía.
Elegido concejal en 1931 por el Partido Republicano Radical al proclamarse la república y presidente de la gestora que se hizo cargo del ayuntamiento (1932).
Fue depuesto en 1934 durante el gobierno radical-cedista.
Con la victoria del Frente Popular en 1936, fue repuesto en su cargo y elegido alcalde.
Detenido por las tropas franquistas en los primeros días de septiembre después del golpe de Estado que dio lugar a la guerra civil y embarcado junto a su hijo en el barco-prisión Cabo Carboeiro, fondeado en el puerto de Sevilla, no se le volvió a ver con vida, siendo fusilado en tierra en lugar desconocido, probablemen...
Barna Management School se ha consolidado como la principal escuela de dirección del Caribe avalada por la trayectoria y prestigio dado por el nivel profesional de los que pasan por las aulas y en donde la transformación directiva de manera integral forma el eje central de la misma.
Historia.
Fue fundada en mayo de 1999 como "Centro de Alta Gerencia", por empresarios de la República Dominicana.
En su oferta académica incluye diversos programas de dirección especializados en diferentes áreas.
En 2005, se configura como Business School, con la llegada de su Decano Fundador, el Profesor Francisco Javier Bernal V., más adelante Profesor Emérito.
A partir de entonces se creó un sólido vínculo con el empresariado dominicano por medio del "Consejo Académico Empresarial" (CAE). Éste incide en las directrices estratégicas de la escuela de acuerdo a la situación socio empresarial e institucional del país y de la región.
Entre los miembros de este Consejo se encuentran reconocidos empresarios como Felipe Vicini, Manuel Díez, Álvaro Martínez-Echevarría, Lawrence Hazoury, Amelia Vicini, Carlos Guillermo León, Ligia Bonetti, Carlos Valiente, Juan Carlos Rodríguez Copello, Héctor Jose Rizek, Celso J. Marranzini, Felipe Pages, Ignacio Guerr...
Sus programas orientados a la Formación de Directivos: "Que sean reconocidos como líderes", la ubica a la vanguardia de la educación directiva.
En 2009 Barna hace una nueva configuración de su Gobierno Corporativo, incluyendo a empresarios distinguidos por su trayectoria.
En el año 2016 fue reconocida por la revista Forbes como una de las mejores veinte Escuelas de Latinoamérica.
En el 2017 ofrecen por primera vez el programa de Liderazgo en Gestión Pública con el interés de aumentar su impacto no solo en la comunicad directiva de negocios sino también en la pública.
Ha firmado diversos acuerdos internacionales con otras escuelas de dirección, tales como IAE, IPADE, IESE, "EDDE", "INALDE", entre otras.
En 2001 pasa a ser "escuela de alta dirección", además el Ministerio de Educación de España reconoce a Barna como una institución válida para impartir Maestrías en convenio con la Universidad de Barcelona.
En el año 2003 la "Secretaría de Estado de Educación Superior Ciencia y Tecnología" (SEESCYT) la aprueba como "Instituto Especializado de Educación Superior" y la avala para impartir programas tanto de grado como de postgrados en el área de negocios.
Programas.
Barna ofrece programas de maestrías de tales como: Además: Sus programas "a medida" (PAM) han hecho de Barna especial aliado del empresariado, pues solucionan problemas de dirección y negocios en todas las áreas de la empresa Autoridades.
La institución está dirigida por el empresariado de la República Dominicana representado en el "Consejo Académico Empresarial" (CAE)
Gret Palucca (* 8 de enero de 1902 en Múnich; † 22 de marzo de 1993 en Dresde) fue una bailarina y profesora de danza alemana.
Biografía.
Nació en Múnich con el nombre de Margarete Paluka.
Al poco de nacer, se mudó con su familia a San Francisco.
En 1909 volvió a Alemania con su madre para establecerse en la ciudad de Dresde.
Allí, entre 1914 y 1916, recibió clases de ballet de Heinrich Kröller.
Ya como alumna de ballet, Gret Palucca tenía una visión escéptica de la danza clásica.
Es entonces cuando vivió en Dresde una experiencia clave.
Vio a Mary Wigman sobre el escenario y se convirtió en una de sus primeras alumnas.
Su encuentro con Mary Wigman fue esencial para su evolución artística, pues ésta se sentía frustrada respecto a lo que ella consideraba rigidez artística de la técnica del baile.
Por ello bajo la tutela de Wigman se dedicó a crear nuevas formas de expresión artística que reflejaban su propio espíritu interno.
Hasta 1924 bailó en el grupo de Wigman.
Entonces inició su carrera en solitario y se convirtió en una de las más prominentes bailarinas de la danza moderna.
Su estilo era alegre y despreocupado, en ocasiones incluso humorístico, como se puede comprobar en la coreografía de "In weitem Schwung" o en "Tanzfreude".
En 1925 fundó su propia escuela: la Escuela de Baile Palucca de Dresde se diferenció significativamente de otras escuelas del mismo tipo.
La formación no se centraba en la preparación y adiestramiento físico del alumnado, sino también en su educación intelectual y artística.
Entre sus alumnas más conocidas se encuentran Ruth Berghaus y Lotte Goslar.
La vida de Pelucca era el baile, por ello prestaba poca atención a la política y sus acontecimientos en la República de Weimar, artísticamente brillante, pero plagada de crisis.
En 1933 muchos bailarines huyeron al ser de origen judío debido a la dictadura de Adolf Hitler, sin embargo, Pelucca permaneció en Dresde dando clase y disfrutando de su reputación como una de las mejores bailarinas de Alemania.
Durante los primeros años del Tercer Reich, la danza moderna se tenía en alta estima.
Los nazis buscaban apoyaban el ballet, pues lo consideraban un arte que cultivaba la belleza física, la fuerza corporal y la vitalidad.
Los bailes de Pelucca no tenían un mensaje político que podría ser vinculado con la Weltanschauung nacionalista, sin embargo, tampoco ofrecía un rechazo de sus valores.
Para ella actuar era su prioridad máxima en la vida.
En 1934 actuó en el Festival de Danza de Berlín y en 1936, participó en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.
En 1939 las autoridades nazis le prohibieron bailar, según un oficial nazi la escuela de danza de Pelucca era "artfremd", es decir, ajena y extranjera, y fue relevada en la dirección de su Escuela.
No obstante, siguió bailando en eventos privados, lo cual le sería también prohibido más tarde, bajo amenaza de internamiento en un campo de concentración.
De acuerdo con el canal de teatro de la ZDF, sobre Palucca no pesaba ninguna prohibición de actuar durante el Tercer Reich, salvo en eventos organizados por el Partido.
Según dicha cadena, durante esta época actuó con más frecuencia de lo que lo había hecho antes y de lo que lo haría después.
Dicha prohibición de actuar no sería sino una leyenda propagada por las autoridades culturales de la RDA.
En 1949 se nacionalizó la Escuela.
La danza moderna ya no estaba solicitada.
Bajo el concepto de "Nueva Danza Artística" trató no obstante de mantenerla viva en los planes de estudio, dominados por aquel entonces por el ballet clásico.
Cuando se fundó la Academia Alemana de las Artes, Palucca fue invitada a tomar parte, y entre 1965 y 1970 fue vicepresidenta.
Con motivo del 75 cumpleaños de Wilhelm Pieck, en 1951, ofreció su última actuación en solitario.
Como docente permaneció en activo hasta edad avanzada.
En 1993 falleció en Dresde y fue enterrada en la isla de Hiddensee en el Mar Báltico.
Danza moderna y pedagógica.
En 1920 se matriculó en la escuela de Wigman en Dresde.
Wigman, que falleció en 1973, recordaba en un ensayo escrito a finales de su vida: ""Entre mis primeras alumnas había una chica de caderas estrechas y aspecto aniñado, con un rostro afilado enmarcado por un alborotado cabello rubio rojizo.
Su nombre: Gret Palucca.
Un excelente temperamento para la danza con una habilidad natural para el salto como nunca he vuelto a experimentar con ninguna de las muchas bailarinas a las que he enseñado a lo largo de los años.
Palucca era en muchos sentidos una alumna improbable”".
Pero, como pronto descubrió Wigman, poseía tanto los elementos psicológicos necesarios para triunfar como bailarina como unas habilidades físicas que sólo rara vez aparecían en un artista, muy concretamente su disposición a realizar saltos tan potentes que cubrían grandes distancias a través del escenario.
El enfoque que Palucca daba a la danza era diferente al de Wigman, cuyo estilo podría caracterizarse como melancólico, dotado de gran complejidad y solemnidad.
Enfatizando los vínculos entre danza y música, el estilo de Palucca era invariablemente más despreocupado y optimista.
El columnista Jack Anderson ha señalado que su enfoque coreográfico se centraba en "las cualidades del movimiento, más que en los estados emocionales".
En 1925, Palucca fundó su propia escuela en Dresde, la Privatschule des Neuen Künstlerischen Tanzes (Escuela Privada de la Nueva Danza Artística).
Para Palucca, el objetivo en el aula debe ser la preparación de un bailarín pensante y actor libre e inspirado,  que sea capaz de aprehender los inventarios artísticos.
Su labor no es solo la de asimilar sino de reflexionar críticamente sobre las obras dancísticas y desarrollar una actitud crítica hacia su propio trabajo.
A finales de la década de 1920, su repertorio incluía la popular Improvisación técnica (1927), que algunos escritores de danza compararon con un estudio de Chopin.
Su coreografía, inspirada en la música y vinculada a la cultura expresionista alemana, estaba enraizada en la improvisación, y ésta se convirtió en un elemento clave de su enseñanza.
Las artes visuales también sirvieron de inspiración para las danzas de "die Palucca" (al principio de su carrera omitía su nombre de pila en los programas).
Entró en contacto con la famosa escuela Bauhaus (y viceversa) donde se encontraban figuras como Wassily Kandinsky, que admiraba "la estructura inusualmente precisa" de sus danzas, y Laszlo Moholy-Nagy, que la elogió como "la más lúcida de las bailarinas actuales".
Dijo Moholy-Nagy: "Ella es para nosotros la ley del movimiento recién encontrada".
Los artistas plásticos del periodo de Weimar vieron en su estilo una cualidad casi arquitectónica, parecía  haberse inspirado en una obra de Mondrian que tenía colgada en la pared sobre el piano de su estudio.
Otros artistas que mostraron una particular intriga por el estilo de Palucca fueron Lyonel Feininger, Walter Gropius, Ernst Ludwig Kirchner y Paul Klee.
Tuvo un  éxito indiscutible entre el público alemán como principal exponente de la Ausdruckstanz (danza expresionista) contemporánea, y a finales de la década de 1920 llegó a ofrecer hasta 100 actuaciones por temporada.
Su público estaba encantado con sus continuos tanteos y  exploraciones en escena, que incluso incluían una danza basada en algo tan elemental como sus ejercicios matutinos de calentamiento.
En sus escritos se percibe el deseo de liberar la danza de la rigidez del ballet clásico, que seguía  atrapado en patrones acabados, creando afinidad con la métrica constitutiva de la naturaleza.
Una especie de escritura automática del cuerpo que se libera no sólo de las limitaciones técnicas de la mirada ajena a él, sino también de toda referencia psicológica y narrativa.
No obstante, la ausencia de rigidez no implicaba el defecto de disciplina, era muy importante el cuidado y el dominio del cuerpo como instrumento y vía para fomentar el espíritu.
Así pues, en su metodología, destacaba la necesaria educación humanística e intelectual a través del cuerpo y nuestra percepción de él.
Rudolf Arnheim, admirador de su obra, ha escrito sobre la pureza abstracta y la objetividad del arte de Palucca, que comparó con "una exploración sistemática de la anatomía".
Incluso los escépticos contemporáneos de la obra de Palucca -como el crítico de danza estadounidense John Martin, que detectó manierismos y composiciones que le parecían "totalmente faltos de imaginación"- tuvieron que admitir que Palucca era sin duda una artista con sustancia.
Palucca ofreció una perspicaz visión de su  estilo con la observación: "Ich will nicht hübsch und niedlich tanzen" (No quiero bailar de forma bonita ni delicada).
Su propósito era aportar una visión desenfadada a la danza, cuyo eje sería la expresión corporal y no la técnica.
A través de movimientos fluidos, pretendía expresar ideas propias y sensibles al mundo que le rodea, fomentar la libertad y enardecer la fantasía.
Al fin y al cabo, su danza era una expresión de la individualidad dentro de un régimen que pretendía controlar el cuerpo colectivo.
Durante los años de la guerra, Palucca se dedicó a instruir de manera informal a algunos alumnos privados y a mantener sus propias habilidades como bailarina.
Palucca sobrevivió a la tormenta de fuego que destruyó prácticamente toda la ciudad en febrero de 1945.
Tras la derrota alemana, Dresde quedó en la zona de ocupación soviética de Alemania.
A pesar de haber permanecido en Alemania durante los años del nazismo, Palucca no fue asociada a la dictadura fascista.
En consecuencia, pronto empezó a beneficiarse del apoyo  tanto de la nueva administración municipal antinazi de Dresde como de los funcionarios culturales soviéticos.
En julio de 1945, con Dresde aún en ruinas, Palucca presentó su primer recital de danza en solitario de la posguerra.
Poco después, volvió a dar clases en su propia escuela de danza.